Botas de Agua Hunter

Uno de los tipos de calzado que más destaca por su utilidad y, a su vez, por su simplicidad, son las populares botas de agua, conocidas también como “Katiuskas” o botas de lluvia.

Estas botas, que se elaboran normalmente con caucho o con policloruro de vinilo (PVC), son totalmente impermeables y no poseen trenzas ni otro tipo de fijación. Su uso principal es como calzado que protege contra el agua y el barro, especialmente en condiciones climatológicas adversas.

Se pueden distinguir, de acuerdo a su forma, dos tipos de botas de agua: las de caña completa y las de media caña. Las primeras son aquellas que inician en la parte inferior de la rodilla, mientras que las de media caña abarcan desde la mitad de la pantorrilla. También existen versiones modificadas que poseen puntas metálicas en el interior para aumentar sus prestaciones en materia de seguridad.

Historia

Curiosamente fue un miembro de la realeza quien popularizó su uso. El primer duque de Wellington, Arthur Wellesley, acostumbraba usar un par hecho de cuero para cazar, montar a caballo e incluso atender celebraciones formales, y esta moda se extendió a toda la aristocracia británica durante el siglo 19. De hecho, actualmente a estas botas se les conoce como “Wellington” en los países de lengua anglosajona.

Con la llegada de la primera guerra mundial, la demanda de este calzado aumentó enormemente debido a su eficiencia para soportar agua y lodo, presentes en todas las trincheras. Esta situación se repitió durante la segunda guerra mundial, y desde ahí se popularizó su uso para hombres, mujeres y niños por igual, diversificando cada vez más los modelos pero manteniendo sus características icónicas.

Otro punto álgido en la historia de estas simpáticas botas ocurrió en 1980, cuando Diana Spencer, futura Princesa Diana, fue fotografiada usando un par durante una visita al campo con el Príncipe Carlos. Las ventas en ese entonces se dispararon, y alrededor del mundo buscaban las botas de agua de famosas mujeres como Lady Di.

Gracias a que su utilización se ha ido expandiendo progresivamente, las “katiuskas” también han invadido el mundo de la moda, con grandes firmas como la española Agatha Ruiz De La Prada diseñando sus propios modelos de estas botas. Como se podrá imaginar, estas colecciones sacrifican un poco los beneficios que las caracterizan y le dan prioridad totalmente al apartado estético.

Una de las marcas que más ha sabido amoldarse a este nuevo camino es la escocesa Hunter, que curiosamente era la empresa encargada de producir botas para el ejército británico en las dos guerras mundiales. Las botas Hunter se destacan por su comodidad y elaboración tradicional: se fabrica usando métodos tradicionales y piezas hechas a mano. Pero han innovado tanto que incluso han realizado desfiles en la semana de la moda de Londres, mostrando la versatilidad de su modelo “Original”, el más famoso de la marca.

Ya sea para realizar trabajos en el campo, o pasearse por las ciudades más cosmopolitas, las botas de agua cumplen con su tarea de protección sin perder el buen gusto.